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sábado, 15 de mayo de 2021

Málaga regala a La Legión el Cuadro del Centenario

Ferrer Dalmau representa en su 'Voluntarios para morir' la heroica gesta de 15 legionarios que dieron su vida por la defensa de Melilla en el 'Blocao de la Muerte'



SALVADOR SALAS
FÉLIX LORENZO Sábado, 15 mayo 2021, 16:20

Los momentos finales del asedio que sufrieron 16 legionarios españoles en el llamado desde entonces 'Blocao de la Muerte', en la defensa de Melilla ante los ataques de los rifeños, es la escenificación que el denominado 'pintor de batallas', Augusto Ferrer Dalmau, ha elegido como tema para el Cartel del Centenario de La Legión, que ha sido presentado hoy en un brillante acto en la sede de la Diputación Provincial. El cuadro fue glosado y presentado por Javier González de Lara, quien además de presidente de la CEA es embajador de la Marca Ejército de España, como dijo con orgullo. González de Lara y el propio Ferrer Dalmau 'pintaron' con palabras los agónicos momentos que representa la obra, de grandes dimensiones, que durante un mes podrá ser admirada por los malagueños en la Sala Unicaja de Conciertos María Cristina, y que donado por la Fundación Unicaja, pasará a formar parte de la colección permanente del Museo del Ejército en Madrid.

El acto, considerado como uno de los más relevantes de todos los programados en el año del centenario legionario, se iba a celebrar en Madrid, pero la pandemia ha alterado totalmente el calendario, accediendo el mando militar español a que se realizara en Málaga por parte de la Agrupación Nacional de Legionarios de Honor José Ortega Munilla, presidido por Francisco Fernández Verni, también embajador de la Marca Ejército de España, quien no pudo disimular su orgullo y felicidad por este evento en sus palabras.
 
Y es que la estrecha relación de Málaga con La Legión española se vio acentuada con la presentación del 'Cuadro del Centenario' del histórico cuerpo militar español, acto que se celebró en el Auditorio Edgar Neville con la asistencia de las primeras autoridades civiles y militares.

La expectación era máxima, pero el Covid sigue siendo un muro infranqueable y sólo pudieron asistir 130 personas por motivos de seguridad. Lo dejó claro el conductor del acto, el periodista y director de Publicaciones de SUR, a la vez que embajador de la Marca España, Pedro Luis Gómez: «Las peticiones para estar aquí hoy hubiesen sido suficientes para llenar dos aforos completos, pero las cosas son las que son». Y esa expectación se vio correspondida por la organización del evento, así como por las intervenciones, todas las cuales resaltaron la importancia de la presentación, la gran obra realizada y el papel que juega Málaga con La Legión Española. Igualmente se elogió el mérito de la Agrupación Nacional de Legionarios de Honor, que tiene su sede en Málaga, y que ha sido propulsor del evento, que contó con la colaboración del Ayuntamiento de Málaga, Diputación Provincial y Fundación Unicaja, que han hecho posible que este cuadro forme ya parte de la historia legionaria y de la vinculación del cuerpo militar a Málaga.

González de Lara y Ferrer Dalmau, en sus intervenciones, explicaron qué fue lo que ocurrió en el 'Blocao de Dar Hamed', también llamado 'Blocao del malo', pero que en la historia de las gestas militares se conoce como 'Blocao de la Muerte'. El título de la obra lo deja bien claro: 'Voluntarios para morir', porque todos, los 15 legionarios que hicieron la heroica defensa de aquel puesto ante los rifeños en la entrada de Melilla sabían cuál iba a ser su final: la muerte. Entre ellos figuraba un malagueño, Antonio Martínez Mena, cuyos restos descansan hoy en el cementerio de Melilla. Ferrer Dalmau explicó que cuando la Agrupación de Legionarios de Honor le hizo el encargo su problema fue «elegir una de las muchas gestas de la historia de La Legión en su siglo de vida«. Al final recurrió a su amigo Arturo Pérez-Reverte, quien le rescató un antiguo artículo sobre el episodio del »Blocao de la muerte« publicado en la revista de Vocento XL Semanal, que le terminó de convencer, y se puso manos a la obra.

Todas las autoridades que hicieron uso de la palabra resaltaron la unión que existe entre los malagueños y los legionarios, entre La Legión y Málaga, vinculadas estrechamente desde los años 20, prácticamente casi al tiempo de su fundación, a través del Cristo de la Buena Muerte, Patrono y Protector del cuerpo, pero también por la presencia de una de sus bases más importantes en nuestra provincia, por el papel que Málaga jugó en la ahora centenaria Guerra de Marruecos, y por la presencia cada Jueves Santo de las tropas en uno de los hechos socio-cultural-religioso más importante de cuantos acontecen en nuestro país. «Málaga y La Legión tienen una identidad común», como resaltó Fernández Verni, quien tuvo especiales palabras de agradecimiento para Fundación Unicaja: «Sin su aportación no hubiese sido posible este acto hoy aquí». Igualmente resaltó el carácter social que la Agrupación de Legionarios de Honor ha querido dar a todo el evento al poner a la venta reproducciones numeradas y firmadas por el autor de la obra para conseguir fondos para la acción solidaria y benéfica de Cáritas Castrense y Fundación Tercio de Extranjeros, cuyos máximos responsables también estuvieron entre los presentes.

Ferrer Dalmau dejó bien a las claras por qué está considerado como el máximo referente europeo del arte militar. Sus palabras estuvieron cargadas de sentimiento, y tanto él como González de Lara completaron una verdadera loa legionaria. Igualmente intervinieron en este acto, al que asistió SAR Pedro de Borbón Dos Sicilias, el teniente general de la Fuerza Terrestre, José Rodríguez García, el general jefe de la Brigada de La Legión, Melchor Jesús Marín Elvira, el presidente de Fundación Unicaja, Braulio Medel, el presidente de la Diputación, Francisco Salado, y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.

Durante el acto, Brulio Medel y Augusto Ferrer Dalmau recibieron las dos primeras medallas de honor de la Agrupación Nacional de Legionarios de Honor, mientras que tanto el presentador de la obra, González de Lara, como del acto, Pedro Luis Gómez, y el presidente de la Fundación Unicaja, fueron obsequiados con una reproducción de la obra que para siempre estará expuesta en el Museo del Ejército de España como homenaje a la Legión y recordatorio de una de las grandes gestas militares contemporáneas: la realizada por 15 legionarios voluntarios que fueron a la muerte el 21 de septiembre de 1921 en su intento de salvar a unos compatriotas, soldados españoles igualmente aunque de otro cuerpo, que habían quedado sitiados por el enemigo en un pequeño reducto de sacos de tierra y de maderas, el 'Blocao de la Muerte', a pocos kilómetros de Melilla. El nombre de Suceso Terreros, jefe del pelotón, y de sus 14 hombres, entre ellos el malagueño Antonio Martínez Mena, está grabado a fuego en la historia legionaria, y cada 16 de septiembre se les rinde homenaje en el pueblo natal del mencionado sargento, Hormilla (La Rioja), donde se hace lectura de la efeméride y se recuerdan a viva voz los nombres, uno por uno, de los caídos en aquel blocao, al que llamaban 'El Malo'. Desde ahora su gesta se escenifica en una gran obra de Ferrer Dalmau, la que conmemora el centenario de La Legión, y Málaga lo ha hecho posible. El acto finalizó con la lectura en voz alta como homenaje de los 15 legionarios del Blocao de la Muerte.

En la parte musical intervinieron Mercedes Hidalgo y Julio Fajardo, quienes interpretaron 'El Novio de la Muerte' (tientos) y Dar Riffien (granaínas), siendo muy aplaudidos.

Fuente: https://www.diariosur.es/malaga-capital/malaga-regala-cuadro-legion-centenario-20210515141604-nt.html

Nueve de cada diez españoles se sienten más seguros en los lugares con presencia de Vigilantes de Seguridad Privada

María Fernández Peláez 07/05/2021

El pasado 7 de abril, la Asociación Profesional de Compañias Privadas de Servicios de Seguridad, Aproser, presentó su último ‘Estudio Sociológico sobre la Percepción de la Seguridad Privada en España’ en un evento virtual de la mano de Ángel Córdoba Díaz, presidente de Aproser, y Eduardo Cobas Urcelay, secretario general de la Asociación. Una de las principales conclusiones que se extraen de este Informe es que nueve de cada diez españoles se sienten más seguros cuando va a un lugar en el que hay un Vigilante de Seguridad y, como resumen global del estudio, se ha detectado un aumento en el reconocimiento, por parte de la ciudadanía, de la enorme labor que desempeñan los profesionales de la Seguridad Privada.


Con el objetivo de valorar los grados de percepción del ciudadano sobre la Seguridad Privada en España, la Asociación Profesional de Compañias Privadas de Servicios de Seguridad, Aproser, ha vuelto a realizar su último ‘Estudio Sociológico sobre la Percepción de la Seguridad Privada en España’ extraído de una encuesta realizada entre el 28 de diciembre de 2020 y el 18 de enero de 2021 en la que se analizan aspectos básicos sobre la seguridad privada en España como la valoración de los mismos por parte de la ciudadanía, los lugares en los que debe haber seguridad o los criterios de contratación de estos profesionales. El estudio fue presentado el pasado 7 de abril en un encuentro online con la prensa especializada del sector.

Metodología de trabajo del estudio

El estudio ‘Percepción de la Seguridad Privada en España’ ha sido realizado por Canal Sondeo, primer instituto 100% online en obtener el certificado Aenor que garantiza el cumplimiento de los estándares de calidad más exigentes. Para la construcción de este estudio con representatividad nacional (Cuotas N:100 por área Nielsen), se ha trabajado de forma online con 1.500 perfiles. Para la elección de la muestra, se han tenido en cuenta los criterios de género, edad y región. El margen de error muestral del estudio es de +/-2,53% a un nivel de confianza del 95%. Igualmente, el presente estudio se ha realizado cumpliendo la normativa AENOR UNE – ISO 20252 de Investigación de Mercados.


Según indicó el presidente de Aproser, Ángel Córdoba Díaz, el ultimo estudio fue realizado en el año 2016 y, entre uno y otro, cabe destacar un significativo aumento en el reconocimiento de la labor de los profesionales de la seguridad privada por parte de la sociedad española.

Con respecto a la seguridad que sienten los españoles en lugares en los que hay vigilantes de seguridad, la encuesta revela que un 86% se siente más seguro cuando va a un lugar en el que hay un vigilante, es decir, cerca de 9 de cada 10, lo que supone un incremento desde el 79% de los que hace cinco años, en la anterior edición, afirmaban sentirse muy seguros o bastante seguros en presencia de estos profesionales.

Asimismo, según desvelaron el presidente y el secretario general de Aproser, tres de cada cuatro encuestados tienen una opinión positiva de los Vigilantes de Seguridad (un 75%, significativamente mejor que la anterior oleada, con 13 puntos porcentuales por encima), mientras que sólo el 3% manifiesta una opinión negativa. Además, aunque para la gran mayoría de los encuestados, el 77%, su percepción no ha cambiado, el 17% reconoce que ha mejorado.

En cuanto a la valoración por atributos, el 84% considera que los Vigilantes de Seguridad contribuyen a aumentar la seguridad ciudadana, además los ven como personas a las que se les puede pedir ayuda (81%) y el mismo porcentaje percibe la función del Vigilante de Seguridad como algo necesario. En general las percepciones sobre los Vigilantes de Seguridad aumentan significativamente en positivo respecto a la ola anterior.

Vigilantes de Seguridad en el contexto de la pandemia

Respecto a las afirmaciones acerca de los vigilantes, y en el contexto de la pandemia de la COVID-19, el 85% de los encuestados considera que los Vigilantes de Seguridad deberían tener acceso preferente a equipos y medidas de protección (mascarilla, PCR, vacunas…). Además, el 96% considera adecuado que los Vigilantes de Seguridad de las calles de las ciudades tengan la competencia de vigilar para disuadir a los posibles agresores o intervenir movilizando al agresor (95%), retener a los presuntos delincuentes hasta la llegada de la policía y controlar el aforo o distanciamiento social (94%).

A este respecto, desde Aproser recuerdan que los profesionales de la Seguridad Privada realizaron una encomiable labor desde la declaración del estado de alarma, contribuyendo, al igual que otros servicios esenciales, a preservar la seguridad de los ciudadanos. “Como efecto derivado, se generó un incremento puntual de servicios en ciertos ámbitos (abastecimiento de alimentos o centros hospitalarios, entre otros) que, sin embargo, no podrá compensar a corto plazo un importante descenso en la demanda de los servicios tradicionales de seguridad privada. En el contexto actual de regreso paulatino a la plena actividad, en el que se siguen manteniendo las exigencias de distanciamiento de la población y la reducción de los aforos, los profesionales de la Seguridad Privada pueden seguir aportando valor añadido a la sociedad, siempre al amparo de las funciones que la ley les atribuye expresamente. Por ejemplo, se puede extrapolar a los espacios públicos su trabajo en limitación de accesos o distanciamiento entre usuarios en las redes de transporte o en los supermercados; e incluso pueden desempeñar nuevos servicios en sectores especialmente afectados por la crisis sanitaria y que precisen un reforzamiento y mayor visibilidad de sus sistemas de protección, como podría suceder en el sector turístico, en el de centros culturales y deportivos o en el de la hostelería, y que deberían contar, para poder prestarse eficazmente, con el necesario apoyo legislativo y financiero de las autoridades públicas”, aseguran.


La sociedad aprueba una mayor presencia de Vigilantes de Seguridad

En relación a la percepción de los vigilantes de seguridad, un 17% de los encuestados reconoce que ha mejorado su percepción de los Vigilantes de Seguridad en los últimos años. Por espacio en el que desarrollan sus funciones, los Vigilantes de Seguridad de los hospitales/centros de salud son los que obtienen mejor valoración, seguido de bancos/cajas de ahorro, aeropuertos y edificios comerciales. Al 88% le parecería adecuado que hubiera Vigilantes de Seguridad en lugares de gran concurrencia de personas, seguidos de espacios abiertos muy concurridos (75%) y de calles y zonas comerciales de ciudades (72%).

En este sentido, el estudio muestra cómo la gran mayoría de los españoles, en concreto un 75%, sigue considerando que en España no hay suficientes vigilantes por habitante y que es necesario asemejar el dato a la media europea. España cuenta con una media de un vigilante por cada 600 habitantes, mientras que en Europa es uno por cada 250 habitantes.

Desde Aproser se señala que “el estudio nos lleva a concluir que, a medida que estamos más familiarizados con la figura y las funciones del Vigilante de Seguridad, más necesarios nos resultan. Nos sentimos más seguros si sabemos que hay uno cerca”.

Profesión poco reconocida

Según el estudio, más de siete de cada diez encuestados afirman que la profesión de vigilante está poco valorada (72%) y que es dura (71%), con 6 y 5 puntos porcentuales por encima respectivamente respecto a la encuesta anterior. Asimismo, un 63% piensa que los Vigilantes de Seguridad complementan las labores de la policía y la guardia civil (11 puntos por encima con respecto a la ola anterior, con el 52%) y un 38% cree que tanto el Gobierno como las Administraciones están valorando positivamente el papel de los Vigilantes de Seguridad durante la pandemia.

En cuanto a la protección jurídica, tres de cada cinco encuestados (61%) asegura que la ley no protege lo suficiente a los Vigilantes de Seguridad en el desempeño de sus funciones y un porcentaje similar (59%) percibe que la ley ampara más a los presuntos delincuentes. Se reduce el porcentaje de los que piensan que sí están suficientemente protegidos (12%, reduciéndose un valor porcentual de 1).

Más de 3 de cada 5 creen que la ley no protege suficientemente bien a los Vigilantes de Seguridad (61%), aumentando significativamente con respecto al estudio anterior. Se reduce el porcentaje de los que piensan que sí están suficientemente protegidos (12%, reduciéndose un valor porcentual de 1).

La Seguridad Privada, clave en la economía y sociedad de nuestro país

La Seguridad Privada es un sector que contribuye al PIB nacional y proporciona trabajo a más de 100.000 profesionales, entre los cuales el 90% dispone de contrato indefinido y con una gran capacidad de generación de empleo en la mayor parte de tramos de edad. En este sentido y tal y como arroja el estudio, nueve de cada diez encuestados (87%) desconoce la aportación del sector a la economía nacional, disminuyéndose significativamente, 4 puntos, con respecto a la encuesta de 2016.

Asimismo, el 76% de los encuestados cree que la profesión de Vigilante de Seguridad no tiene el reconocimiento social adecuado, en línea con la valoración realizada en diciembre de 2016, con lo que “todavía queda camino por recorrer en este sentido” y el 62% considera que el sector debería contar con un diferenciado tratamiento positivo por parte de la administración, aumentando significativamente más que en el estudio de 2016 (+6 puntos).

Nuevas tecnologías

Más de la mitad de los encuestados (52%) afirma no estar de acuerdo con que las nuevas tecnologías acabarán sustituyendo a los vigilantes de seguridad, mientras que un 18% está de acuerdo con esta afirmación.

Fuente:https://www.interempresas.net/Seguridad/Articulos/350555-Nueve-cada-diez-espanoles-sienten-mas-seguro-lugares-presencia-Vigilantes-Seguridad.html

sábado, 8 de mayo de 2021

¿Y si en España lo normal fuera tener un contrato fijo?

España es la campeona en Europa de trabajo temporal, con casi uno de cada cuatro empleados afectados, que además se ha vuelto más precario en los últimos años, con un gran aumento de los contratos temporales más cortos. El Gobierno se ha comprometido con Europa a combatir este problema, para lo que negociará cambios legislativos este año

Los contratos temporales de menos de siete días se duplican respecto al inicio de la crisis



Una camarera sirve café en un bar de Granada. La hostelería es uno 
de los sectores que más abusa de la temporalidad. Europa Press


Laura Olías
30 de abril de 2021 22:27h

En el Día Internacional del Trabajo, cientos de miles de personas en España se enfrentan a la incertidumbre de si mantendrán el suyo. Una inquietud que asalta cada pocos meses o, incluso, cada semana y que suele desencadenar muchas otras. En ocasiones, básicas, como si podrán pagar el alquiler o la hipoteca de la vivienda en la que residen. España es la campeona en Europa en temporalidad, con casi una de cada cuatro personas asalariadas (24,2%) con contratos eventuales. Le sigue Polonia, a bastante distancia, con un 18,4% de sus empleados en esta situación. La media de la zona euro está diez puntos por debajo de la española, en el 14,2%, según Eurostat. El Gobierno se ha comprometido con la UE a combatir la excesiva temporalidad laboral, muchas veces ligada a situaciones de fraude. Lo hará este año, con cambios legislativos que el Ministerio de Trabajo negociará con los agentes sociales.


La OIT sitúa a España como líder en Europa de los contratos temporales más cortos

"Va a ser muy complicado", advierte el economista Florentino Felgueroso, investigador de Fedea. "Hay que darse cuenta de que hay muchos tipos de temporalidad en España y es como el colesterol: hay de la buena y de la mala. El reto es atajar la mala sin dificultar la buena, la temporalidad necesaria", apunta Felgueroso.


En España hay mucha temporalidad "de la mala", como apunta Felgueroso, que desprende abuso de este tipo de contrato. "Tanto en la hostelería como en la sanidad, son dos actividades muy distintas pero que hacen multitud de contratos temporales, el 60% de estos son recontrataciones. Es decir, que recurren a las mismas personas. Es una barbaridad. Parece indicar que hay una bolsa de abuso, por no decir de fraude", sostiene el investigador de Fedea.

Además, España no solo tiene mucha temporalidad de media, sino que enfrenta tasas disparadas en colectivos como los jóvenes (52% entre menores de 30 años), una disparidad de género que afecta más a las mujeres, y un problema creciente en los últimos años de temporalidad 'ultraprecaria', la que se alimenta de los contratos más cortos. Los contratos de menos de siete días se duplicaron en la última década, hasta suponer aproximadamente el 25% de los que se firman. Uno de cada cuatro.

La intención del Ejecutivo es que el contrato indefinido o fijo sea "el normal" y esté por tanto más extendido. Como se aprecia por las cifras de temporalidad de España y las de nuestros vecinos europeos, hay margen de acción. Una de las consecuencias del gran volumen de trabajo temporal es que, ante las crisis, el mercado laboral español se "ajusta" mediante una gran destrucción de empleo en lugar de otros mecanismos de flexibilidad. Muchos trabajadores temporales se van a la calle, como mostró la pasada recesión financiera, pero también la actual crisis por la pandemia.

El reto de cómo combatir este mal es mayúsculo. La elevada temporalidad es un problema enquistado en el mercado laboral español desde hace años. Sobre todo desde hace casi cuatro décadas, tras la reforma legislativa del Gobierno de Felipe González de 1984 que se suele señalar como origen del gran aumento del empleo temporal en el país. "Desde 1995, la elevada tasa de temporalidad de los jóvenes y las mujeres no ha mejorado. Las reformas laborales, que ha habido varias, no la han reducido", sostiene Felgueroso. La temporalidad en el empleo de las mujeres es del 25,7% y la de los hombres, del 22,7%, según los datos de Eurostat de 2020.

Este abuso no es solo un problema del sector privado. De hecho, el empleo temporal es desde hace un tiempo más frecuente en la Administración Pública (28% en 2020) que en la empresa privada (23%), especialmente entre los empleados que dependen de las Comunidades Autónomas. En este sentido, uno de los sectores más perjudicados es la sanidad, pero también es un mal muy extendido entre los investigadores científicos, entre otros.
Los reforma contra el abuso de la contratación temporal

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado que una de las claves de las reformas laborales pendientes para este 2021 es la reducción de la temporalidad. ¿Cómo? Una de las vías de acción será la reducción de los tipos de contratos. De la gran variedad actual, el Gobierno pretende dejar básicamente tres modalidades contractuales: el indefinido (en el que se encuadran los fijos discontinuos), el formativo y el temporal. La ministra ha afirmado que se negociará con los agentes sociales para delimitar mejor y con claridad las causas que pueden motivar los contratos temporales, como por ejemplo una sustitución, pero también para casos en los que se requiera por picos de actividad puntuales.

Reforzar la causalidad de los contratos, el motivo que justifica que un contrato sea temporal y no fijo/estructural, es una de las principales reivindicaciones de los sindicatos en los últimos años para combatir el abuso y fraude en los contratos temporales. La reforma del Ejecutivo pretende atajar además una vía muy frecuente de contratación temporal en España, que ha tumbado recientemente el Tribunal Supremo. Se trata de aquella que justificaba los contratos por obra y servicios por motivo de una subcontratación. El Alto Tribunal ha rechazado que la contrata sea un motivo para amparar esta temporalidad.

Los sindicatos reivindican siempre otra receta contra los abusos: más Inspección de Trabajo y con sanciones más efectivas y desincentivadoras del fraude. Cuando la Inspección actúa, se nota. En los últimos dos meses, ha habido una escalada en las conversiones de contratos temporales a indefinidos. En todo 2020 se transformaron 609.097 contratos y solo en marzo de 2021 se han producido 218.889 conversiones. Detrás de esta última cifra hay actuaciones de la autoridad laboral, que han hecho emerger empleo indefinido donde irregularmente existía un contrato temporal.

Por su parte, el ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, anunció hace meses su intención de incluir una tasa que penalice a las empresas que abusen de las rescisiones de contratos temporales en fines de semana y vacaciones, para no pagar salarios ni abonar las cotizaciones sociales en estos periodos. Los contratos temporales más cortos ya tienen una sobrecotización para desincentivarlos, pero aun así ha aumentado su uso.

Además, el ministro Miquel Iceta ha anunciado que espera acordar antes del verano la reforma del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) con las Comunidades y sindicatos para evitar la temporalidad excesiva en la Administración Pública de cara al futuro. Para el grueso de miles de trabajadores públicos temporales que existen hoy en día, muchos en fraude que acumulan años y años en sus puestos, el ministro ha anunciado un nuevo –y espera que último– procesos de estabilización de las plazas temporales. La meta es reducir el empleo temporal hasta dejarlo en un 8% en los próximos tres años. El ministro de Ciencia, pedro Duque, tiene por su parte en marcha una reforma de los contratos de los investigadores también para combatir la temporalidad, que no convence por el momento a numerosos colectivos de científicos.
Contrarrestar la "cultura de la temporalidad"

Florentino Felgueroso señala que otra tarea fundamental para que el contrato indefinido sea el "normal" pasa por acabar con la "cultura de la temporalidad". Aquella instalada en muchas empresas en las que se da por hecho que una persona debe pasar por contratos temporales durante varios meses, incluso años, antes de alcanzar el contrato indefinido. Este aparece como una meta futura, en realidad desligada del puesto de trabajo (que si es estructural requiere un contrato fijo).

"La temporalidad se ha ido incrustando en la sociedad. Es un tema cultural y se combate como el machismo y la discriminación. No basta solo con cambios de regulación, hace falta educación, campañas, formación... Actuar en varios frentes no solo cambios regulatorios", opina. El economista de Fedea recomienda explorar fórmulas que se practican en EEUU y Canadá y que penalizan en la cotización a las empresas que más "cargan" al sistema con prestaciones sociales por despidos y rescisiones de contratos, "mientras que premian a las que lo hacen mejor".

La catedrática de Economía Sara de la Rica considera que las penalizaciones al exceso de temporalidad, como la planteada por Escrivá, pueden ser un buen mecanismo desincentivador. En su opinión, deben cumplir dos elementos: "Primero, que exista una supervisión suficiente, y por tanto, que las empresas sepan que existe un riesgo de que su práctica se conozca, y la segunda, que la penalización que se imponga a quien infrinja sea suficiente para que las empresas que incurren en estas prácticas dejen de hacerlo".

De la Rica recordaba hace poco junto a la economista Lucía Gorjón otra tarea ineludible: la reforma de los contratos formativos. Como también apuntó la AIReF el año pasado, estos no cumplen su función, se convierten en fuente de precariedad para los jóvenes en lugar de una vía más estable de "enganche" al mercado laboral. Corregir la precariedad de los jóvenes en el presente, se notará en el futuro. Las dos investigadoras participan en un reciente estudio de la Fundación Iseak que concluye que la precariedad laboral al inicio de la carrera laboral deja una "cicatriz" que hace más probable sufrir precariedad más adelante.

"Se concluye que la baja intensidad laboral es el principal determinante" que influye en la precariedad futura, "especialmente si se trabaja menos de seis meses a tiempo completo en un año dado", recoge la investigación. "En comparación con las personas que trabajan prácticamente todo el año, aquéllas con una baja intensidad laboral tienen una probabilidad hasta 28 puntos mayor (39% respecto a 11%) de incurrir en empleos precarios en el futuro", reza el estudio.

Fuente: https://www.eldiario.es/economia/si-espana-normal-fuera-contrato-fijo_1_7886265.html

El Gobierno contempla diez grandes reformas laborales para antes de que acabe el año

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, asegura que las nuevas leyes van a "revolucionar el mercado de trabajo"

EFE


Barcelona | 02·05·21 | 10:43



Yolanda Díaz. EFE


El Gobierno contempla diez grandes reformas que van a "revolucionar el mercado de trabajo" y que estarán en vigor antes de finales de este año, excepto la Ley de Empleo, de la que ya hay un borrador y que se espera para 2022, ha dicho la ministra de Trabajo y vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz.

En una entrevista con el diario La Vanguardia, la ministra ha asegurado que los agentes sociales están implicados en estas reformas, que respetan el acuerdo entre PSOE y Podemos y que se van a dar a conocer esta misma semana.


"No nos vale volver al 1997, ni al 2006. Los problemas estructurales del mercado de trabajo estaban en el 2006, en el 2000, 2001. Por tanto, lo que vamos a hacer es una gran revolución en el empleo en España", ha dicho Yolanda Díaz.

Las reformas se refieren a la ley de trabajo a distancia, de transparencia salarial o de los 'riders', de la negociación colectiva y la subcontratación o la formación, y estarán publicadas en el BOE antes de fin de año. "Solo hemos dejado para el 2022 -ha dicho- la ley de Empleo, el nuevo marco para políticas activas, del que ya tenemos un borrador".

"En Europa, nadie puede entender por qué en 2019 tuvimos más de 6 millones de contratos con una duración inferior a siete días. No es posible tejer un país con estas modalidades de contrato. Hay que cambiar también el modelo de arriba abajo", ha señalado la ministra, que ha asegurado que "habrá que justificar la causa por la que un contrato no tiene carácter indefinido".
"Nuevo contrato social"

La ministra ha destacado que "el país necesita tejer un nuevo contrato social. No se puede construir un país, ni recuperar, a pesar de los fondos europeos, un país con un contrato social quebrado. Hay estancamiento en las clases profesionales, en las clases medias, y hay enormes dificultades para desarrollar proyectos de vida con cierta dignidad".


Una de las claves de la reforma es "acompasar la estabilidad del empleo con mecanismos de flexibilidad", ha dicho la ministra, que ha anunciado "siete grandes inversiones" que se van a desplegar en el mercado del trabajo, cuya cuantía no ha concretado.

Europa ha acogido de forma positiva el plan de recuperación español y se negocia "con intensidad y dureza, sin lugar a dudas, pero sin grandes problemas", ha destacado la ministra.

Sobre la posibilidad de que el Gobierno permita, como pide la patronal, los despidos tras la prórroga de los ERTE causados por la pandemia, Díaz ha declarado que "sería absurdo que un mecanismo que es de flexibilidad interna para el mantenimiento del trabajo, que supone cantidades ingentes de dinero público, permita despedir".

La ministra se refiere también a la situación de Cataluña y apela por el diálogo, "una herramienta maravillosa para cualquier acción en la vida pública". "Cataluña -ha asegurado- nunca debió llegar a donde ha llegado, nunca, jamás".

Fuente: https://www.laopiniondemalaga.es/nacional/2021/05/02/gobierno-contempla-diez-grandes-reformas-50459017.html

domingo, 18 de abril de 2021

“El sector de seguridad privada no se ha vacunado”


La representación de los trabajadores por UGT de la seguridad privada del C.E.T.I no entienden por qué aún.

Lunes 12 de abril de 2021, 22:54h


La representación de los trabajadores por UGT de la seguridad privada del C.E.T.I Melilla denuncian el agravio comparativo que está sufriendo el sector de la seguridad a la hora de suministrarse la vacuna para protegerse de la COVID-19 en dicho centro de trabajo.

Mientras los empleados públicos del centro están todos vacunados, los trabajadores del sector de la seguridad, que es el más numeroso y uno de los más expuestos, no entienden como todavía no han sido vacunados.

A pesar de que estos profesionales fueron considerados un servicio esencial en marzo de 2020 durante el estado de alarma, no están incluidos entre los colectivos que recibirán el compuesto de Astrazeneca.

Dichos trabajadores son los primeros en recibir a los inmigrantes de nueva llegada, procediendo estos a la toma de datos entre otras cosas. También cabe destacar que, como fuerza de reacción primaria apaciguan trifulcas casi a diario en el interior del centro, para que el resto de residentes puedan disfrutar de unas condiciones mínimas de seguridad. Por lo que constantemente tienen que adentrarse en habitaciones o tener contacto directo con residentes de un centro sobresaturado.

Además, son los únicos trabajadores que permanecen las 24 horas, siendo estos los que gestionan completamente el centro desde las 22:00 a las 07:30. Durante esa franja, con frecuencia acuden los residentes a dicho servicio porque se encuentran mal o tienen dolencias.

https://www.melillahoy.es/noticia/141178/sindicatos/el-sector-de-seguridad-privada-no-se-ha-vacunado.html

viernes, 2 de octubre de 2020

La legítima defensa ¿Qué es y cuando te exime de responsabilidad criminal?

Estamos en casa de noche durmiendo y un ruido nos despierta. Pudiera ser una ventana abierta, pero escuchamos más ruidos y voces de personas hablando bajo
¿Qué harías?
La legítima defensa es un concepto definido en el Código Penal, siendo una eximente de responsabilidad penal cuando concurran ciertas circunstancias

En el artículo 20 del Código Penal, vienen especificadas las circunstancias por las que una persona estaría exenta de responsabilidad criminal

En el punto 2 del artículo 20 del C.P. viene especificado que está exentos de responsabilidad el que obre en defensa de la persona o derechos propios o ajenos, siempre que concurran los requisitos siguientes:

Primero. Agresión ilegítima. En caso de defensa de los bienes se reputará agresión ilegítima el ataque a los mismos que constituya delito y los ponga en grave peligro de deterioro o pérdida inminentes. En caso de defensa de la morada o sus dependencias, se reputará agresión ilegítima la entrada indebida en aquélla o éstas.

Segundo. Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla.

Tercero. Falta de provocación suficiente por parte del defensor.

La Legítima defensa nace de la necesidad de proteger los bienes jurídicos del agredido y en la protección del derecho frente a ataques o agresiones injustas.

¿Cuáles son los requisitos? Análisis

Según consta en el Código Penal, se tienen que dar los tres requisitos mencionados.

Agresión ilegítima: La agresión tiene que darse sobre bienes que fueran protegibles. No puede alegarse legítima defensa por un daño provocado hace tiempo, al igual que tampoco cabe agresión ilegitima ante bienes que no se pudieran proteger.

Necesidad racional del medio empleado: Esto se refiere a que se ha de utilizar el medio menos lesivo de los adecuados para repeler la agresión.

Este es uno de los puntos más polémicos.

¿Es adecuado utilizar un arma de fuego frente a un arma blanca, un bate o un objeto contundente?

Visto desde fuera parece racional decir que no es proporcional, pero si nos ponemos en esa situación, en la que nos encontráramos frente a una persona con alguno de esos objetos, seguramente cambiaríamos de parecer, puesto que un cuchillo o un bate puede causar la muerte en cuestión de segundos.

Si atendemos a la utilización del medio menos lesivo, parece lógico decir que, frente a este tipo de armas, lo normal sería utilizar la defensa. Pero hay que insistir en que un “porrazo” no es suficiente para repeler este tipo de agresiones, pero si el agresor nos alcanza con un cuchillo, podríamos darnos por muerto con casi total seguridad.

Si a esto añadimos que los policías de paisano no portan defensa, ni están autorizados a llevar una defensa extensible, el problema se acrecienta. ¿Deberían utilizar sur puños para frenar una agresión con un palo, utilizar su arma de fuego reglamentaria, o huir?

Pues si aún poniéndonos en esa situación, la respuesta es A o B. Dependería de muchos factores más, como si tenemos un compañero al lado o si hay opción de solicitar colaboración.

Pero esto sentado delante de un ordenador, buscando jurisprudencia o desde un juzgado es fácil con tiempo de valorar detenidamente durante horas o días cada una de las circunstancias y posibles opciones. Pero ni el policía que ve venir a un hombre con un cuchillo hacia él, ni el ciudadano que se levanta alertado por ruido en su casa tiene ese tiempo para sopesar, debe actuar.

Falta de provocación suficiente por parte del defensor: Esta es la más fácil de explicar. Basta con que el defensor no hubiera provocado la situación mediando provocación.

El mayor error sobre la legitima defensa

El mayor error que se comete es, cuando el defensor actúa pensando que la situación le permite actuar de cualquier manera, no atendiendo a lo que establece la ley.

Un ejemplo claro, sería el pegar un tiro por la espalda a un ladrón que ha entrado en nuestro domicilio.

Fuente.https://www.h50.es/la-legitima-defensa-que-es-y-cuando-te-exime-de-responsabilidad-criminal/

 

domingo, 9 de agosto de 2020

USO DE LA FUERZA EN INTERVENCIONES DE SEGURIDAD


En los últimos días-semanas-meses venimos asistiendo a eventos delincuenciales de diferente tipo, algunos de ellos repetitivos, que han puesto el foco nuevamente en la seguridad de esta sociedad en la que vivimos y todo lo que ello conlleva.

No es nuestra intención analizar en este artículo el estado de la seguridad en nuestro país ni si se está produciendo un repunte de delitos o de algunos determinados, o si el aumento de la delincuencia ha sido exclusivamente o mayor en determinadas regiones del territorio, aunque seguramente sería una de las cuestiones de más actualidad y no por ello de menos controversia. Emplazo a ello a mis compañeros criminólogos de este Blog que seguro sabrán hacer una exposición adecuada.

Lo cierto es que en gran parte de esas acciones delictivas acaba produciéndose, como no puede ser de otra manera, una intervención por parte del personal de seguridad, pública o privada, o, a veces, simultánea: manteros, carteristas, agresiones en hospitales, hurtos en grandes superficies, viajeros sin billete en medios de transporte, robos con fuerza…el pan nuestro de cada día en las noticias.

Y de esto último sí queremos hablar, de las intervenciones de seguridad y sus condicionantes. ¿Son motivadas? ¿Además de ser motivadas, se efectúan correctamente desde un punto de vista técnico? ¿Y se adecúan al ordenamiento jurídico? ¿Y éste protege adecuadamente al personal de seguridad que interviene? ¿Y todo ello redunda en la seguridad de la sociedad? Trataremos de responder a estas cuestiones y apuntar algunos datos en torno a ellas en las próximas líneas, incluso añadiendo algún enlace al vídeo correspondiente.

¿Son motivadas?

Generalmente bastantes de las intervenciones de seguridad sí son, lógicamente, motivadas; cuestión distinta es si se ajustan a derecho a pesar de tener que realizarse, como veremos más adelante. Como ejemplo podemos ver la siguiente por parte de un miembro de las U.P.R. del Cuerpo Nacional de Policía. (https://www.youtube.com/watch?v=KMpZLaVkxSo)

Pero a otras de las intervenciones, personalmente, no las encuentro motivación. Unas, porque, aunque quizás la tengan en el momento final, no la tenían en el inicial, siendo propiciada la misma por la mala gestión de la situación de los agentes intervinientes.

Otras, carecen de motivación ninguna, y se pueden catalogar directamente de agresiones, como el reciente caso protagonizado por personal de seguridad privada en el intercambiador de Avenida de América en Madrid (https://www.youtube.com/watch?v=pKCOYEPVtGY).

Otra problemática para analizar sería si, estando motivadas (es decir, debiendo proceder a realizarlas) a veces el personal de seguridad decide no intervenir; aquí entrarían en juego aspectos varios tales como la vocación, la motivación y adecuada remuneración, el respaldo de la institución policial o empresa de seguridad, el ordenamiento jurídico y la jurisprudencia, etc.; ninguno de estos apartados que estamos haciendo son estancos, sino que están indisolublemente relacionados.

¿Además de ser motivadas, se efectúan correctamente desde un punto de vista técnico?

Exactamente igual que en la respuesta anterior, podríamos decir que unas sí y otras no. En el ámbito de la seguridad pública generalmente unidades más especializadas en este ámbito actúan más correctamente; en seguridad privada tenemos de todo, pero lógicamente la experiencia siempre es un grado.

Aquí podemos ver una intervención efectuada por vigilantes de seguridad de cercanías Renfe que técnicamente es deficiente, pues no consigue su objetivo que es desalojar al viajero y además se prolonga en el tiempo, cosa que no debe suceder, puesto que tanto por discreción como por seguridad las intervenciones deben ser ágiles y demorarse lo menos posible desde que se inician. (https://www.youtube.com/watch?v=MM70xlUQxKM)

Sin embargo, aquí podemos observar una buena actuación de un vigilante de seguridad en el metro de Barcelona, tanto técnicamente (lenguaje verbal y no verbal y técnicas usadas) como jurídicamente. (https://www.youtube.com/watch?v=UDq5uvVw_7w)

Aunque las intervenciones son muy variadas, seguramente podríamos hacer algunas clasificaciones tipo: carteristas, grafiteros, viajeros sin billete…; pero también es cierto que aún dentro de un mismo grupo de éstos no hay dos intervenciones iguales, por la multiplicidad de variables que pueden existir (ubicación, número de delincuentes, presencia o no de armas, consumo de sustancias, etc.).

Pero lo que sí es fundamental en este ámbito es la formación. En este ámbito podemos señalar algunas verdades, que puedo aseverar por la experiencia en la enseñanza y las propias vivencias que me relatan los alumnos que asisten a mis clases teóricas y prácticas de técnicas de intervención (policías, vigilantes de seguridad de metro, Renfe, centros comerciales… o funcionarios de prisiones). La falta de formación es una de las cuestiones presentes en bastantes casos de intervenciones desacertadas desde el punto de vista técnico; esta problemática también se va resolviendo, afortunadamente, por múltiples vías: cursos de sindicatos policiales o de vigilantes de seguridad, clientes que exigen determinada formación a sus empresas de seguridad y, tristemente, tanto por los agentes de la seguridad pública como de la privada, por la asistencia a clases regulares o cursos periódicos de forma particular y con coste a sus vilipendiados sueldos.

Además de en la mera adecuación técnica, la formación siempre va a incidir en la adecuación a derecho, la motivación, la mejora de la imagen de la institución o empresa y en que los agentes trabajen con más seguridad y profesionalidad.

¿Se adecúan al ordenamiento jurídico?

Una vez más, volvemos a encontrarnos de todo. Muchas de ellas se ajustan a derecho, como la actuación ante la mujer feminista en el metro de Barcelona que observamos antes, o la del policía local ante un individuo con arma blanca cuyo enlace añadimos aquí (https://www.youtube.com/watch?v=Yjt8nW_0Q7M); pero otras veces la adecuación no se da, como podemos observar en este enlace de una actuación de la U.I.P. https://www.youtube.com/watch?v=CgpRMNFutKo

Pero hay una cosa preocupante en algunas intervenciones: el miedo de los agentes intervinientes a las consecuencias penales de sus acciones, incluso a riesgo de poner en peligro su propia vida, algo que pudimos ver el pasado 16 de julio en el madrileño barrio de Carabanchel, donde una agente del Cuerpo Nacional de Policía estuvo a punto de ser acuchillada a pesar de estar empuñando su arma reglamentaria


En su descargo diremos que era una agente en prácticas en su primer día. El chaleco defensivo que llevaba (adquirido, por cierto, a título particular) la salvó en buena medida. Y la finalización de la intervención por parte de sus compañeros hemos de señalarla como muy acertada. Se puede observar la acción en el siguiente enlace (https://www.youtube.com/watch?v=p8_PV9luG-A)

Hace unos meses tuve la ocasión de leer “En la línea de fuego. La realidad de los enfrentamientos armados”, de Ernesto Pérez Vera, obra que recomiendo vivamente (su último libro “Policías: muerte en la calle. Anatomía del tiroteo” es mi lectura actual), donde el autor recopila y analiza enfrentamientos armados en España con agentes de seguridad pública y privada, y esta cuestión que ahora tocamos es una constante, en particular los casos de uso del arma de fuego ante individuos que portan un arma blanca.

De estos supuestos, además del que mencionamos, hemos vivido algún otro recientemente en España, como el caso de la agente de la policía autonómica de la Generalidad de Cataluña que en la comisaría de Cornellá el 20 de agosto de 2018 disparó su arma contra un individuo armado con un cuchillo causándole la muerte. En este caso el juez no llegó a incoar procedimiento, y en algún otro caso reciente y que Ernesto Pérez menciona también en su libro, las sentencias han sido absolutorias por ajustarse a derecho.

En estos supuestos, y teniendo en cuenta la regla de Tueller, pocas dudas jurídicas de una actuación así deberían quedar.

Tres serían las cuestiones en las que, fundamentalmente, se fijará el juez o tribunal competente en un caso en el que se haya hecho uso de la fuerza:

  • Necesidad: ¿era necesario el uso de la fuerza?
  • Proporcionalidad: aunque fuese necesario el uso de la fuerza, ¿ésta ha sido aplicada de una forma proporcional y racional en la forma y los medios utilizados?
  • Menor lesividad: en el uso de la fuerza, ¿se ha tratado de causar la menor lesividad al sujeto?

Como vemos, esto se alinea perfectamente con los principios de actuación que las diferentes normativas de seguridad pública o privada marcan para su personal: oportunidad, proporcionalidad y congruencia.

Es una magnífica noticia que los jueces en España, como veíamos un poco más arriba, recojan una doctrina habitual en otros países de nuestro entorno según la cual lógicamente un arma blanca puede causar graves lesiones e incluso la muerte, lo cual justifica el uso del arma de fuego, y el delincuente es quién debe asumir las posibles consecuencias que se deriven de la comisión de un hecho delictivo, no teniendo por qué exponer el agente de seguridad su integridad física para lograr causarle una menor lesividad.


El ordenamiento jurídico, ¿protege adecuadamente al personal de seguridad que interviene?

La respuesta casi se deja entrever en la afirmación que ya hicimos en un apartado anterior sobre que los agentes vacilen en actuar, pero es explícita en la normativa.

En el vigente Código Penal el Artículo 550 dice:

“1. Son reos de atentado los que agredieren o, con intimidación grave o violencia, opusieren resistencia grave a la autoridad, a sus agentes o funcionarios públicos, o los acometieren, cuando se hallen en el ejercicio de las funciones de sus cargos o con ocasión de ellas.

2. Los atentados serán castigados con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de tres a seis meses (…)”.

En la vigente Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, el artículo 36.6. recoge “la desobediencia o la resistencia a la autoridad o a sus agentes en el ejercicio de sus funciones, cuando no sean constitutivas de delito, así como la negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus agentes o la alegación de datos falsos o inexactos en los procesos de identificación” como infracción grave, sancionada en el artículo 39.1 b) de la siguiente manera: el grado mínimo comprenderá la multa de 601 a 10.400; el grado medio, de 10.401 a 20.200 euros, y el grado máximo, de 20.201 a 30.000 euros.

La jurisprudencia, desgraciadamente, no deja, habitualmente, sanciones demasiado severas en estos casos.

Para el personal de seguridad privada, la protección es aún más exigua, pues sólo se les da protección jurídica de agente de la autoridad conforme al artículo 31 de la Ley 5/2014, de seguridad privada y el artículo 554.3 b) del Código Penal cuando esté debidamente identificado, que desarrolle actividades de seguridad privada en cooperación y bajo el mando de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. No nos extendemos más al respecto y remitimos en esta cuestión a un artículo anterior monográfico sobre esta cuestión en este mismo blog.

Como vemos, en términos generales, pegar o insultar a un policía en España sale bastante barato; a un vigilante de seguridad, casi gratis.

¿Y todo ello redunda en la seguridad de la sociedad?

Esta respuesta podemos utilizarla a modo de conclusiones de lo expuesto hasta aquí.

Algunas premisas serían las siguientes:

  • La seguridad es un derecho fundamental de los ciudadanos que el Estado no parece garantizar adecuadamente como sería su obligación. Esto, entre otras cosas, por detalles apuntados aquí como la falta de recursos, de formación y de protección jurídica de sus agentes.
  • La seguridad privada es un complemento de la pública, tal como reza la actual Ley de seguridad privada. Soy un firme defensor de la seguridad pública y también de la privada, pero ante la escasez de efectivos de los cuerpos policiales y las funciones legales que realiza la seguridad privada, tanto en el ámbito público como en el privado, aún más de ésta si cabe en el momento actual.

Al respecto quiero señalar algunas noticias recientes que afectan a la seguridad privada, como la declaración del concurso de acreedores de Ombuds, una de las primeras compañías del sector que presta servicio, entre otros, en centros penitenciarios, que están teniendo importantes descubiertos de personal. Esta situación se ha vivido con “otras de las grandes” en el sector (Falcon, Esabe, Segur Ibérica, Sequor, Grupo EME…) y seguro que habrá más. ¿Es este el modelo de seguridad privada que queremos para España, con personal poco formado, malamente remunerado, escasamente protegido y nulamente motivado? No se puede ofrecer, en términos globales, un servicio de calidad en estas condiciones, mal que nos pese, y eso aunque hay personal muy profesional en la seguridad privada.

De la misma forma, hay que cambiar muchas cosas en el sistema para tener una adecuada seguridad en los diferentes ámbitos de nuestra sociedad.

El sistema legal y judicial, que no establece ni la adecuada protección para el personal ni la adecuada penalidad, por ser, a mi criterio, demasiado garantista.

La administración en sus diferentes estadios, que no establece programas formativos adaptados a las necesidades reales del personal ni le dota de un material de protección adecuado (chalecos, tasers, etc.).

El pasado 26 de agosto el Juzgado de lo Penal Nº1 de Huelva dictó sentencia sobre la agresión a punta de navaja de un vendedor ambulante de playa que fue requerido por varios policías locales de Punta Umbría para que cesase actividad. El fallo condena al acusado a dos años de prisión por un delito de atentado a agente de la autoridad con instrumento peligroso en concurso con un delito de lesiones. El agresor utilizó una navaja de dieciséis centímetros de hoja y veinte de mango para abalanzarse sobre uno de los policías cuando fue requerido a que cesase la venta, con intención de agredirlo, lanzándolo al suelo y forcejeando, como puede verse en el siguiente fotograma.


La sentencia no entra a valorar si existe un intento de homicidio, ya que ninguna de las acusaciones, ni si quiera la particular, acusa al procesado en ese sentido.

Como suele decirse, no hay más ciego que el que no quiere ver. Si el sistema judicial, per se, no es capaz de presentar acusación tenemos un problema, porque un tipo que se pasea por la calle con un arma blanca y pretende apuñalar a un servidor público encargado de hacer cumplir la ley precisamente por efectuar una actividad ilícita no puede estar en libertad, ni aquí ni en Sebastopol. Pregúntese usted, ávido lector, si se encuentra seguro cuando pasea por la calle; yo, a veces pienso si no debería colocarme el Colt 45 a la cintura como en el salvaje oeste…

En los últimos tiempos se han venido produciendo numerosos hechos delictivos con el común denominador de intervenciones del personal de seguridad en los mismos. Pero ¿se efectúan adecuadamente estas actuaciones desde el punto de vista jurídico, técnico y práctico? Debatimos sobre estas siempre polémicas cuestiones.

Fuente: https://www.criminalfact.es/uso-de-la-fuerza-en-intervenciones-de-seguridad/

martes, 26 de mayo de 2020

Cuando el vigilante está vigilado


Por Juan Carlos Higueras - Mayo 26, 2020

Se han hecho “virales” estos días atrás dos vídeos en los que se observa perfectamente la triste realidad en la que vive (vivimos) el colectivo de la seguridad privada en este país. Uno es un altercado provocado por una clienta en una tienda de una conocida cadena de supermercado, y otro es la supuesta agresión por parte de dos vigilantes de seguridad a un usuario del tren. En ambas grabaciones, hechas por personas con su teléfono móvil, se pone en evidencia un problema muy grave y no es otro que la falta de consideración de autoridad al Vigilante en la Ley 5/2014, de 4 de Abril, de Seguridad Privada. La mayoría de las miles de personas que han compartido las escenas por las redes sociales, lo han hecho con el ánimo de reírse de la delirante actuación de la clienta en el supermercado, y de compartir la indignación (también morbo) por el supuesto trato vejatorio sufrido por el pasajero del tren, pero yo quiero ir un poco más allá de si la clienta se desnuda en un arrebato de ira o de si hay agresión por parte de los vigilantes o la lesión es producida por un forcejeo inevitable.

Me gustaría, cuando reabran las academias que forman al personal de seguridad privada, que estos vídeos se analizaran desde el punto de vista jurídico y técnico-profesional.

Desde el punto de vista  jurídico, quiero saber por qué el Vigilante de Seguridad del Supermercado amaga con ponerle los grilletes cuando ya está reducida la agresora y finalmente no lo hace. El audio, que no tiene desperdicio, es clarificador al respecto. ¡Ponle los grilletes! ¡Dejadla, si está loca! Grita la gente entre risas en una especie de circo romano, presionando a un trabajador mal pagado y probablemente mal descansado. Tengo una teoría al respecto. El Vigilante teme estar incurriendo en un delito de detención ilegal. Así de sencillo y así de demoledor. Son cientos los compañeros que se ven inmersos en costosísimos procesos judiciales, denunciados por detención ilegal como dudoso resquicio legal de abogados sin escrúpulos para salvar a sus clientes de la acción de la Justicia. Desnudar a un santo para vestir a otro.

Igual pasa con los Vigilantes del tren (agredidos a diario). Al verse en una situación de resistencia grave por parte del pasajero, y grabados por otro que les recuerda que “que se están colando” optan por no proceder a la detención claramente pensando en el infierno legal que se les viene encima. Resultado, expedientados por Renfe, apartados del servicio con una segura pérdida de empleo y con una probable pérdida de licencia.

La solución a esta inseguridad jurídica que te obliga a actuar dónde ni los NAVY SEALS se atreverían y cuando actúas, te castiga por no ser policía “y colarte”, es la consideración de autoridad pública. Esto que digo espero que no suene a osadía, el profesorado y el personal sanitario ya lo son. Pegarle al Vigilante es más barato que pegarlo al maestro o a la enfermera. Que nadie se enfade, estoy de acuerdo con que determinadas profesiones tenga una consideración especial, pero clama al cielo que la Seguridad Privada no sea una de ellas. Cosas de este país.

Desde el punto de vista técnico profesional, es todavía más sangrante si cabe la escasez de medios con la que nos enfrentamos a situaciones tan embarazosas como las de los vídeos, especialmente el Vigilante del supermercado. Ha de enfrentarse con una defensa, que solo puede usar en determinados y muy restringidos casos. No puede llevar chaleco protector de ningún salvo autorización expresa en una maraña legal inviable, los guantes anticorte los lleva si se los ha comprado él, y si lleva spray defensivo, que cualquiera puede llevar en el bolso, será expedientado. Absurdo.

Una vez que parece controlada la situación, llega la policía. Concretamente cuatro agentes (igual hay más y no salen), dotados con chalecos antibala y pistola semiautomática 9 mm parabellum. Misma presunta agresora, misma situación pero asumida con distintos medios. Injusto, ¿verdad?

Hace muy poquitos días, el 21 de Mayo, celebrábamos el día de la Seguridad Privada. No ocupó grandes titulares en los periódicos ni en los informativos. Cuando salíamos a los balcones a las ocho de la tarde nadie piensa en el Vigilante que te salva la vida con un desfibrilador o detiene al que quiere secuestrar a tu hijo en un parking. Tampoco lo pedimos, lo hacemos por vocación, pero ya es hora de una dignificación seria del sector.

A día de hoy se están abordando leyes de calado en la sociedad española, Ley de Transición Ecológica, derogación de la reforma laboral, pacto estatal por la educación, etc. Espero y deseo que haya un huequito para la nuestra. Veremos.

 

*Juan Carlos Higueras Piedra es Jefe y Director de Seguridad, posee las licencias de Vigilante de Seguridad y Escolta Privado y es formador de Vigilantes, Escoltas y Guardas Rurales. Presta sus servicios en la empresa de Seguridad Privada Sansegur S.L

Fuente: https://lacontradejaen.com/vigilante-jaen-voces/

miércoles, 6 de marzo de 2019

20 formas de afrontar los problemas en la vida personal y en la empresa

Resolver problemas
La manera en que afrontamos los problemas es un factor determinante para nuestro éxito o fracaso profesional, pero, también en lo referente a nuestra vida personal, la forma en que  afrontemos estos influirá notablemente en nuestro estado de ánimo.
Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos resolvemos problemas de toda índole, desde cómo salir de un atasco hasta casos extremos en los que la resolución de un problema puede suponer la diferencia entre la vida o la muerte, ya sea la propia, o la de otras personas.
El 13 de abril de 1970 a las 21:08 h., Jack Swigert tripulante del Apolo 13, justo después de observar una luz de advertencia acompañada de un estallido, pronuncio la conocida frase: «Ok, Houston, we've had a problem here».
Esta famosa frase, mal traducida como «Huston, tenemos un problema», ya que realmente quiere decir: «Huston, hemos tenido un problema aquí», es la frase que resume un accidentado viaje en el cual la capacidad de resolución de problemas en equipo consiguió traer consigo con vida a la tripulación del Apolo 13.
Otros ejemplos de héroes, y buen trabajo en equipo, los constituyen los aterrizajes de emergencia de los pilotos:
  • Tammie Jo Shults, la piloto del avión de Southwest Airlines, que consiguió aterrizar el avión con un fallo en un motor y un agujero en el fuselaje.
  • Chesley 'Sully' Sullenberger, que aterrizo un avión de US Airways en el río Hudson frente a Manhattan en 2009, tras un accidente causado por un pájaro.
La resolución de problemas puede salvar vidas, pero también negocios y clientes.

5 pasos para resolver un problema

Nuestro cerebro para resolver un problema sigue los siguientes pasos:
  • Descubrimiento.
  • Decisión de abordarlo.
  • Comprensión.
  • Investigación de las opciones disponibles para su resolución.
  • Toma de decisiones para su resolución.
Antes de intentar resolver un problema se debe entender su naturaleza exacta, ya que si no se comprende con exactitud la naturaleza exacta del problema, su resolución no será la adecuada.

5 obstáculos para resolver un problema

En la resolución de un problema nos podemos encontrar con los siguientes obstáculos, que pueden dificultar su resolución:
  • Considerar que los problemas solo se pueden resolver en su forma habitual. Esto impide ver todas las opciones disponibles para encontrar una solución. Es demoledora la frase «aquí siempre lo hemos hecho así».
  • Información irrelevante o engañosa. Los datos irrelevantes o engañosos pueden conducir a soluciones erróneas.
  • Existencia de prejuicios. Las suposiciones sobre determinadas limitaciones y obstáculos pueden dificultar encontrar la solución óptima para un problema.
  • Falta de inteligencia emocional. Este concepto desarrollado por Goldman define entre otros aspectos la forma en cómo respondemos a los problemas que nos puedan surgir, ya que a la hora de resolverlos es clave el control de las emociones.
  • Falta de empatía. Cuando hay problemas entre personas, la falta de empatía puede ser un grave obstáculo para encontrar una solución al problema. 

20 actitudes que se pueden adoptar ante un problema

Ante un problema se pueden adoptar diferentes actitudes:
  • Hay a quien le gusta resolver problemas.
  • A algunos les gusta ayudar a resolver los problemas de otros.
  • Hay a quien, aunque no le gustan los problemas, tienen que resolverlos por necesidad.
  • Otros, al intentar solucionar los problemas crean más problemas. Esto en ocasiones, sucede por desconocimiento y atrevimiento. Para solucionar determinados problemas hay que tener cierto grado de formación y/o experiencia. Ser conscientes de nuestro desconocimiento es clave para resolver un problema con éxito. «La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia» (Sócrates).
  • Los hay que crean un problema donde no lo hay para luego resolverlo y colgarse medallas.
  • Hay quienes no ven los problemas, aunque los tengan delante de sus narices.
  • Algunos culpabilizan al prójimo al considéralos responsables de sus problemas.
  • Otros ven problemas por todos lados, incluso cuando no hay problema alguno.
  • Y otros son el problema personificado, personas tóxicas que van creando problemas por todos lados.
  • También los hay que huyen de los problemas, al no poder o no querer solucionarlos.
  • Algunos son especialistas en tapar problemas, para que otros no los vean.
  • Pero también los que buscan los problemas, estos son los especialistas en meterse en problemas.
  • Los hay también que cuando alguien detecta un problema, lo ignoran y si pueden matan al mensajero. Así creen que se acaba el problema.
  • Algunos no saben reaccionar ante los problemas.
  • Pero, otros se crecen ante los problemas y dan lo mejor de sí mismos.
  • Otros prefieren que los demás resuelvan sus problemas.
  • Hay quien espera que los problemas se solucionen solos, y a veces tienen suerte, ya que el tiempo y los acontecimientos pueden acabar solucionando un problema. Además, en su favor hay que decir que. si no se sabe cómo solucionarlo, siempre es mejor no hacer nada ante un problema que agravarlo.
  • Algunos viven en un problema permanente.
  • Otros para no afrontar los problemas ponen tierra de por medio.
  • Pero el caso más drástico es el de aquellos que, al no poder solucionar sus problemas, atentan contra su vida y se suicidan.
Los problemas nos definen como especie humana, la rueda se inventó para solucionar un problema, pero también el paracaídas se inventó para el que veía un problema grave al volar.
Todos somos necesarios, la actitud ante los problemas es lo que nos define como personas y profesiones. Debemos intentar afrontar los problemas con naturalidad, ya que forman parte de la naturaleza humana.
Los responsables de la selección de talento para las empresas deben saber reconocer a las personas con mayor potencial para la resolución de problemas, sobre todo en los niveles directivos. En el Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos, del CEF.- los profesionales de la selección de personal, aprenderán a seleccionar a las personas con más talento, para las organizaciones para las que realicen los procesos selectivos.

Director Administrativo y Financiero
Fuente:https://www.laboral-social.com/20-formas-afrontar-problemas-vida-personal-empresa.html